Páginas
Archivos
- mayo 2012
- marzo 2012
- febrero 2012
- enero 2012
- diciembre 2011
- noviembre 2011
- septiembre 2011
- julio 2011
- junio 2011
- mayo 2011
- abril 2011
- febrero 2011
- enero 2011
- diciembre 2010
- noviembre 2010
- octubre 2010
- septiembre 2010
- agosto 2010
- julio 2010
- junio 2010
- mayo 2010
- abril 2010
- marzo 2010
- febrero 2010
- enero 2010
- diciembre 2009
- noviembre 2009
- octubre 2009
- septiembre 2009
- agosto 2009
- julio 2009
- junio 2009
- mayo 2009
Etiquetas
Agua Albaicín Atardecer Bahía de la Concha Barcelona Belfast Blanco y Negro Calle Cielo Ciudad Detalle Donosti Escaleras Foto Fotografía Fotos Granada Guitarra Italia Jorge La Alhambra Madrid Mallorca Mar Movimiento Música Músico Naturaleza Nubes Paisaje París Perro Photo Photography Photos Pies Planta Playa Puente Reflejos Retrato Sala Clamores Sergio Silueta Sol
Archivo de la etiqueta: Madrid
Ayer, decenas de miles de personas libres salimos a la calle para decir ¡Basta!
Basta a políticos corruptos, basta de bipartidismo, basta de lobbys de poder, basta de especulación, basta de pagar nosotros la crisis que provocaron otros..
Lo llaman democracia y no lo es!
La revolución pacífica ha comenzado.
Somos muchos, no necesitamos la cobertura de los medios.
Únete a la lucha: http://democraciarealya.es/
[...] Pero, precisamente en este momento, sin saber muy bien cómo, empezaron a correr desaladas. Alicia
nunca pudo explicarse, pensándolo luego, cómo fue que empezó aquella carrera; todo lo que recordaba
era que corrían cogidas de la mano y de que la Reina corría tan velozmente, que eso era lo único que
podía hacer Alicia para no separarse de ella; y aún así la Reina no hacía más que jalearla gritándole:
-¡Más rápido, más rápido!.
Y, aunque Alicia sentía que simplemente no podia correr más velozmente, le faltaba el aliento para decírselo.
Lo más curioso de todo es que los árboles y otros objetos que estaban alrededor de ellas nunca
variaban de lugar: por más rápido que corrieran nunca lograban pasar un solo objeto.
-¿Será que todas las cosas se mueven con nosotras? -se preguntó la desconcertada Alicia.
Y la Reina pareció leerle el pensamiento, pues le gritó:
-¡Más rápido! ¡No trates de hablar!
Y no es que Alicia estuviese como para intentarlo, sentía como si no fuera a poder hablar nunca más en
toda su vida, tan sin aliento se sentía. Y aún así la Reina continuaba jaleándola: -¡Más! ¡Más rápido!- y la
arrastraba en volandas.
-¿Estamos llegando ya?- se las arregló al fin Alicia para preguntar.
-¿Llegando ya?- repitió la Reina-. ¡Pero si ya lo hemos dejado atrás hace más de diez minutos! ¡Más rápido!-
y continuaron corriendo durante algún rato más, en silencio y a tal velocidad que el aire le silbaba a
Alicia en los oídos y parecía querer arrancarle todos los pelos de la cabeza, o así al menos le pareció a
Alicia.
-¡Ahora, ahora! -gritó la Reina-. ¡Más rápido, más rápido!
Y fueron tan rápido que al final parecía como si estuviesen deslizándose por los aires, sin apenas tocar
el suelo con los pies; hasta que de pronto, cuando Alicia ya creía que no iba a poder más, pararon y se
encontró sentada en el suelo, mareada y casi sin poder respirar.
[...]
A través del espejo, Lewis Carrol.




































